La CDMX debido a su condición de Capital Política de los Estados Unidos Mexicanos y sede de los Poderes de la Unión, presenta una demanda mayor de servicios públicos respecto a las personas que contribuyen de forma directa en su financiamiento.

Esto se debe a los gastos extraordinarios que se generan por los bienes y servicios públicos provistos por el Gobierno de esta Ciudad, para asegurar las condiciones necesarias para el ejercicio de las facultades de los Poderes de la Unión.

Por ello, el Gobierno de la CDMX propuso la creación de un Fondo que permitiera mitigar los costos asociados a su condición de Capital de la República Mexicana, tal y como sucede en algunas de las Capitales más importantes del mundo, lo cual fue retomado e impulsado por diversos actores políticos y sociales.

Así, la presente Administración logró que se reconociera el esfuerzo adicional en el que incurre presupuestalmente la CDMX al financiar los costos asociados a su condición de Capital, al obtener desde el ejercicio fiscal 2014, la asignación de un monto de recursos específico en el Presupuesto de Egresos de la Federación, lo que dio origen al Fondo de Capitalidad.

Además, en el marco de la reforma política de la CDMX, esta Administración consiguió que en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se plasmará la obligación para que la Cámara de Diputados, al dictaminar el proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, determine los recursos que se requieran para apoyar a la CDMX en su carácter de Capital de los Estados Unidos Mexicanos y las bases para su ejercicio, lo que brinda certeza y permanencia a este Fondo.